La forma de la luz

Formas claras y materiales auténticos: la Edition 1906 presume de una estética clásica que pone de nuevo en primer plano un elemento del diseño olvidado durante mucho tiempo, la luz en sí.

"Hay un hecho fundamental en relación con la iluminación: donde no hay luz, no hay belleza".

(Billy Baldwin, leyenda del diseño de interiores de Nueva York)

No deja de resultar irónico que los cuerpos luminosos que arrojan luz sobre nuestro mundo suelan verse desterrados a las sombras. Ocultos bajo pantallas u oscurecidos por complicadas tapas, su inherente encanto se puede pasar por alto muy rápidamente. Como mínimo es lamentable, porque encanto les sobra. Tanto la Edison y la Globe como la Oval o la Tubular, estas sencillas formas de lámpara se están convirtiendo en iconos de estilo por derecho propio. Sabiendo esto, los diseñadores de la Edition 1906 se pusieron a trabajar con un claro objetivo: rendir homenaje a esas lámparas en toda su infravalorada gloria.

"Queríamos crear un producto cálido y emotivo que resultara atractivo", afirma Jonas Lindemann, el director del proyecto 1906. La idea era sencilla: dar a las formas históricas una nueva vida, crear lámparas verdaderamente llamativas que pudieran bañar una habitación con una luz sutil y tenue, libres de características que les restaran mérito. Diseño purista y un acabado de alta calidad. "Es un planteamiento que encaja con nosotros", declara Lindemann.

El hecho de que la edición se llame "1906" no es una coincidencia, ya que la marca Osram empezó a existir ese mismo año. Por tanto, la edición revisita la estética sin adornos de los productos Osram de principios del siglo XX. Sin embargo, no es solo un reflejo de la historia de la empresa, sino que también simboliza la calidad atemporal por la que todavía se conoce a Osram en la actualidad.

Si la Edition 1906 pretende hacer justicia al legado de Osram, la selección de materiales y el acabado deben ser adecuados. "Nos basamos en componentes puros y de alta calidad", explica el diseñador Gregor Faubel. Las propias lámparas están compuestas de bronce y vidrio, mientras que la luminaria PenduLum es de aluminio; pero eso no es todo. Los diseñadores no escatimaron esfuerzos para conseguir que el metal tuviera ese toque tan auténtico: mientras desarrollaban los productos 1906, acabaron cada pieza a mano con un torno, como se hacía en 1906. "Lo que más me gusta es la calidad táctil de la PenduLum; la sensación en la mano es muy agradable", afirma Faubel. El aspecto vintage se redondea con un cable recubierto con una tela clásica de color negro.

Pero, por mucho que el aspecto y la sensación de la Edition 1906 nos lleven al pasado, la tecnología interior nos recuerda que estamos en el presente: las bombillas LED emiten una luz ambiente especialmente cálida gracias a su revestimiento ámbar dorado. Pero, aunque se utiliza la tecnología más moderna, hay matices acordes con el tema histórico, como el bonito detalle del diseño del filamento de las lámparas LED.

En definitiva, la Edition 1906 tiende un puente entre el pasado y el futuro, entre la calidez y el brillo, entre la nostalgia de ensueño y el pragmatismo informal. El resultado es una línea de productos de los que Lindemann y Faubel se sienten orgullosos: "Iluminación que no solo da brillo a una habitación, sino que la mejora".


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